El Puchero del Hortelano sigue imparable con su último disco “El tiempo de Manuel” y nos traen ahora su segundo single “Ave Fénix”, mientras siguen girando por toda España y seguimos a la espera de la fecha para Granada, donde preparan un concierto muy especial.
El videoclip es la ópera prima del argentino Ernesto Oehler, fotógrafo habitual del grupo, que ha sorprendido a propios y extraños con una visión cruda y personal de la banda, a la que muestra en plena acción en los alrededores de una vieja mina de oro abandonada, en el desierto… El montaje corre a cargo del madrileño Pablo Bertrán:
No necesitamos aceras-bici, ni carriles-bici urbanos porque generan molestias a los peatones, anomalías en el tráfico y nuevos peligros para el ciclista. Ya conducimos la bicicleta por la calzada de forma segura y no es más arriesgado que hacerlo con otro tipo de vehículo. La calzada es perfectamente ciclable y segura si se siguen una reglas sencillas.
La creencia de que se puede utilizar la bicicleta al margen del tráfico no responde a la realidad. Huir del resto de vehículos utilizando aceras y carriles bici urbanos no hace desaparecer los riesgos. La experiencia demuestra que estas infraestructuras no solo no evitan los accidentes, sino que generan peligros que no existen en la calzada: posicionan al ciclista en lugares donde se multiplican los riesgos, introducen anomalías en el tráfico, generan conflictos con peatones y con autobuses, legitiman el uso de la bici por aceras sin señalizar, ofrecen un trayecto tortuoso, vetan el derecho de circular en bici por la calzada, etc.
El número de ciclistas urbanos seguirá creciendo de forma imparable. Sin embargo, advertimos que las políticas del fomento de la bici a cualquier precio (carril-bici y bicicletas públicas) sin tener en cuenta la necesidad de formación para conducir este vehículo están teniendo como resultado la invasión ciclista de las aceras y la destrucción de la bicicleta como un medio de transporte competitivo, convirtiendo al ciclista en un pseudo peatón molesto, también llamado cicleatón.
De donde brota el cante nació un cáncer. Una muerte flamenca.
Nada hay que objetar a la Muerte.
Los poetas de Granada se han quedao huérfanos.
Los poetas de España.
Puerta de nuevas generaciones.
Ejemplo de los que vienen detrás para hacer siempre lo contrario.
Ejemplo a los más viejos maestros que no abren las ventanas por donde el joven flamenco espera salir,
que no bajan a la plaza para dar la mano a sus niños.
Los poetas de Granada han llorao esta mañana,
dos días después de su muerte, tras dos días de silencio y noche, con las raíces a solas,
en las cavernas del cante…
Los que salieron de las entrañas, con los ojos rojos adelante cantan con más fuerza,
andan por caminos desconocidos…
Jose Val del Omar (Granada 1094-Madrid 1982) es un creador de un talento artístico y tecnológico extraordinario, ”creyente del cinema” e iluminado por unos nuevos horizontes que formuló mediante las siglas PLAT –que equivalen al concepto totalizador de Picto-Lumínica-Audio-Táctil–.
Val del Omar fue contemporáneo y camarada de Lorca, Cernuda, Renau, Zambrano y otros nombres mayores de una Edad de Plata truncada con la Guerra Civil. En 1928 anticipó ya varias de sus técnicas más características, incluyendo el ”desbordamiento apanorámico de la imagen” fuera de los límites de la pantalla y el concepto de ”visión táctil”. Dichas técnicas, y las del ”sonido diafónico” y otras exploraciones en el campo sonoro, las aplicaría en su Tríptico Elemental de España, iniciado en 1952 y sólo concluido póstumamente. Pues su obra y su tenaz actividad investigadora –a contrapelo de la incomprensión y el olvido– no empezaron a ser redescubiertas hasta poco antes de su muerte, siendo en cambio el principio de un renacimiento que sigue ganando adeptos. ”Sin fin” como él ponía al término de sus films.
«La vida es sólo una explosión al ralentí, y yo pretendo comprimirla hasta convertirla en éxtasis: en eterno instante»